La provocadora fotografía de moda de Miles Aldridge

El inglés Miles Aldridge es un fotógrafo vinculado al mundo de la moda pero su trabajo es bastante provocador e inusual. Su vida desde temprano estuvo inmersa en el dibujo, en el surrealismo, en el rock. Su padre (Alan Aldridge) diseñó las portadas sicodélicas de los discos de Los Beatles; su familia era cercana Eric Clapton y Elton John; Los Rolling Stones se paseaban por su casa desde que era un niño y, por eso, a nadie le extrañó que, finalmente, Miles Aldridge terminara haciendo fotografías ácidas, irreverentes y sarcásticas, que llamarían la atención de revistas como Vogue, Bazaar, GQ, entre muchas otras.


Entre sus inspiraciones se encuentran cineastas como David Lynch y Alfred Hitchcock, lo que se refleja en imágenes perturbadoras, rostros casi inexpresivos, enigmáticos, que reflejan dolor, una sensación de inquietud, mujeres que transmiten  frustración pero que se contraponen con colores ácidos y saturados; dueñas de casa insatisfechas, atrapadas en la vida doméstica, maniquíes algo escalofriantes, lo que termina dando ese resultado cinematográfico, magnético, que mezcla la realidad con la sicodelia, la realidad con el surrealismo, muy cercano a lo que hacía su padre en los tiempos de Los Beatles.

Para muchos explora también el consumismo vacío y la cultura pop de una manera punzante. En una de sus fotografías más conocidas, muestra los zapatos de una niña salpicada por una salsa de tomate Heinz que también parece sangre, parada en un piso de cuadro que podría ser El mago de Oz o Alicia en el país de las maravillas.



“¿Cuántas imágenes de personas sonrientes se han utilizado para vendernos cosas que no necesitamos?”, se pregunta Miles Aldridge. Y ofrece una respuesta:  “suficientes para llenar las paredes de los museos de todo el mundo cientos de veces. Esta promesa de mejorar nuestras vidas rara vez se cumple, pero seguimos participando voluntariamente en esta falsa promesa”.

Una de sus fotos favoritas es precisamente fruto de una sonrisa falsa, de una sonrisa algo artificial. “Le expliqué a Viola Davis que quería que ella se burlara de la idea de alegría a través de una sonrisa…esa sonrisa resumió a todo Hollywood en su falsa construcción de la verdadera emoción humana”, explica Aldridge.

El trabajo de Aldridge ha captado la atención de los especialistas del mundo, con exposiciones como “The Cabinet" (2006), "Historia del arte" (2018), "Pure Joy”  (2019); y ha trabajado con artistas como Maurizio Cattelan, Gilbert & George, Harland Miller, entre otros.




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