El proyecto 0G, danza y fotografía en un solo concepto artístico

Es común en los artistas estar buscando diferentes fuentes de expresión, diversas maneras de entender el mundo. Son personas curiosas, que cruzan ríos sin saber nadar, que se lanzan al vacío solo para saber que hay abajo; funambulistas de su propia experiencia, cierran los ojos y avanzan, por el simple y complejo fin de investigar abismos que nadie antes ha explorado. 

El caso del fotógrafo chileno, Fernando Ramírez, tiene que ver con eso. Con una búsqueda que partió en 2015. Con una necesidad que empezó primero con la música y terminó finalmente en la fotografía, en el proyecto 0G que mezcla danza y fotografía, movimiento y estética, en un solo concepto artístico. 

El proyecto comenzó en un sótano, en un edificio abandonado, para ahorrarse los costos de los estudios. Fue así como llegó al blanco y negro, por una necesidad concreta. Pero también por una decisión, ya que «el blanco y negro aisla la figura humana del fondo» y eso resulta enriquecedor.

«Me gusta concentrarme, en ese momento perfecto de salto en que se balancea la fuerza de la gravedad con el esfuerzo, el trabajo y la habilidad del bailarín o bailarina. Ese segundo donde vemos reflejados años de disciplina, contantes renuncias personales, sin fines de semana, incansable esfuerzo que lucha contra la aplastante gravedad del planeta. Todo por ese instante de ingravidez total que intento registrar».

El trabajo ha sido intenso. Ha trabajado con cerca de setenta bailarines o bailarinas, que van desde el flamenco al ballet, y ha publicado en diversas revistas extranjeras, y sus fotografías han sido utilizadas para piezas publicitarias vinculadas a Fujifilm, en Alemania y China, entre otros países. 

A continuación algunas imágenes del proyecto 0G de Fernando Ramírez. 

Si quieres aprender de esta técnica, puedes contactarnos a [email protected]  ya que estamos en conversaciones para hacer un taller con este fotógrafo chileno.

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