Martin Parr y la fotografía desde el humor

Si hay algo que interesa a Martin Parr, el fotógrafo que preside la Agencia Magnum, es la gente. Lleva cincuenta años dedicado a captar rostros, miradas, encuentros casuales entre las personas; ha fotografiado a todas las clases sociales, a gente de todas las generaciones, reflejando un discurso, un modo de ver el mundo que suele pasar por el sentido del humor, por lo excéntrico y por el modo de ser de los británicos.

Cuando llegó a la Agencia Magnum, lo del humor, por supuesto, fue todo un cambio. Lo de agencia era una fotografía humanista, comprometida con la política, con las causas antibélicas, con la denuncia social; pero el trabajo de Parr no iba por ahí. Al británico le interesaba la ironía, los colores vivos, los temas cotidianos; el aburrimiento de la gente, lo absurdo de la vida cotidiana. Su fotografía además es optimista. Concibe el arte desde el entretenimiento y no desde lo intelectual. Es más bien intuitivo, no viste ni vive como artista; solo tiene un fuerte sentido de la curiosidad, una genuina inquietud por el otro, y una clara fascinación por lo que nos rodea:

“Me fascina el mundo en el que vivimos y cómo puedo interpretarlo y convertirlo en imágenes. No es una tarea sencilla pero el proceso me emociona… No lo puedo evitar».

En su trabajo hay un punto de vista, una historia detrás. La técnica se da por sabida, la clave es tener algo que decir; y detrás de ese discurso hay una visión positiva y pocas pretensiones maximalistas propias del mundo del arte. Odia las etiquetas y ser encasillado; es simple y directo. No le interesan los debates de su obra y prefiere ocupar ese tiempo para trabajar, para divertirse.

 “Puedes definir (mi fotografía) como paisajes de la vida, como la mirada de un paparazzi, le puedes llamar como quieras... Para mí es sencillamente hacer fotos, interpretar la realidad… mi fotografía es accesible y si vives en nuestra sociedad reconocerás de qué se trata. Yo me desentiendo de lo que la gente espera de mí, de cómo el mundo me percibe… tampoco me preocupa lo que yo mismo pienso sobre mí, ni definirme, prefiero ocupar el tiempo en trabajar”.

Una de las frases que mejor lo define, se dio en una conversación que tuvo con Bruce Gilden, referente a Magnum, cuando ya había llegado a la presidencia de la Agencia. En esa oportunidad dijo:

“En las reuniones de Magnum solíamos sentarnos atrás y nos reíamos y preguntábamos cómo esta gente puede tomarse tan en serio. Esto para mí ahora es difícil porque soy el presidente y tengo que sentarme delante, aguantando las tonteras que no me gustan, incluso las mías…  Dicen que cuando eres fotógrafo lo que quieres es entrar en Magnum, y que, una vez dentro, lo que quieres es salir”.

Martin Parr es uno de los fotógrafos más influyentes del mundo y su obra está presente en diferentes lugares como El Museo Folkwang (Alemania), Australian National Gallery (Australia), Museos Stedelijk (Países Bajos), Yokohama Museum of Art (Japón), entre otros.

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